es ahora cuando el amor convierte a la protagonista de esta historia en la persona con la que yo me siento identificada, es por ello que le llamaré como a mi..
capítulo 8: la verdad infinita y sincera, el amor.
el tiempo había pasado por la vida de cedric, siempre con mensajes acerca del amor. se decía que al encontrarlo, todo el camino sería felicidad. y para él, eso no era más que un cuento de hadas.
no obstante, lo que había nacido en su interior, eso que comenzaba a crecer a una velocidad impresionante, lo tenía tan hipnotizado. y aún con las dudas sobre lo que estaba ocurriendo, había una seguridad en sí.. eso era verdadero amor.. el amor en verdad existía.. y ahora que lo tenía, nada ni nadie podría quitárselo jamás.
ariel y cedric pasaron mucho tiempo de felicidad, asistieron a eventos, viajes, etc. y hasta la más sencilla salida al parque, era toda una aventura, era una situación irrepetible y tan valiosa, que sólo podía ser superada por ariel misma.
esos días fueron perfectos, pero en la mente de cedric rondaba una idea oscura y peligrosa.. la vida ya le había enseñado la ideología y reacciones de los seres humanos, las reglas de la sociedad en la que vivía y aquello a lo que le había desarrollado tanto odio.. los prejuicios.. todo aquello le gritaba cada instante sobre la maldad de su interior..
de pronto, su mente, espíritu y sentimientos se volvieron una paradoja, como es posible que fuera una persona tan pura como para poder estar al lado de ariel si es que tenia esa oscuridad en su interior? la solución era sencilla, y sería ariel quien le podría mostrar el camino.
fue un día de gran regocijo para la pareja perfecta. cedric se sentía con esa enorme carga en sus hombros y debía de liberarla con la única persona a la que realmente le tenía confianza. sabía perfectamente como lo llamaría la gente, sabía cual era su condición y sus necesidades, todo eso que había tomado fuerza durante sus primeros 8 años de vida, ahora era tan intenso como su existencia misma.. sabía él en realidad.. era ella.
su nombre era incierto, su futuro confuso y un poco temible, pero el tiempo al lado de ariel le hizo probar el poder ser llamada por su verdadero nombre y ahora sentía que no habría vuelta atrás, le confesó todo a su amada, con un enorme nudo en la garganta y el terror de imaginar un desprecio que no sería capaz de soportar. pero todo esto no ocurrió.. ariel.. simplemente se limitó a mirarla fijamente.. sonrió y con la voz más suave y dulce que cedric había escuchado jamás, le dijo: lo sé.. mi hermosa yuko.. y la abrazó hasta el fin de los tiempos..
así es como se siente una eternidad de amor..